Más de dos mil controles y nueve positivos: el alcohol al volante sigue siendo un problema en las rutas pampeanas

El último fin de semana no fue tranquilo en las rutas de La Pampa. La Policía provincial, junto al equipo de Prevención y Protección Vial y los municipios, salió con todo a la caza de conductores pasados de copas. En total se realizaron 2.319 pruebas de alcoholemia, y aunque el número impresiona, lo que preocupa son los 9 casos positivos detectados.

Seis de ellos cayeron bajo el programa nacional Alcoholemia Federal, una iniciativa que desde 2022 coordina controles simultáneos en distintos puntos del país para frenar los siniestros viales que el alcohol deja tras su paso.

En las rutas nacionales, los operativos también dieron de qué hablar: dos casos positivos se registraron el sábado, uno en el Puesto Caminero de Catriló y otro en el kilómetro 598 de la Ruta 5, donde incluso participó personal de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

Pero el escándalo no terminó ahí. En el mismo operativo, los agentes detuvieron un camión con batea cargado con arena cuyo conductor, además de no tener licencia habilitante, intentó zafar mostrando una foto de un carnet trucho. El camión terminó en el corralón municipal y el caso, en manos de la Justicia.

Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia volvieron a remarcar lo obvio pero necesario: manejar con alcohol en sangre no es una travesura, sino una irresponsabilidad que puede costar vidas. El llamado es claro: si vas a conducir, que el único “shot” sea de conciencia.