Ziliotto: “El Atuel no se negocia. Es una lucha de vida o muerte para La Pampa”

El gobernador pampeano volvió a plantar bandera en el oeste y fue contundente: “El agua es vida, y no vamos a bajar los brazos”. Desde El Cañaveral de Zabala, en pleno corazón del desierto pampeano, encabezó el acto por el Día de la Reafirmación de los Derechos Pampeanos sobre la cuenca del río Atuel. Entre la emoción y el reclamo, homenajeó a María Elena Zúñiga, una mujer que representa todo lo que La Pampa no está dispuesta a perder: el arraigo, la dignidad y la resistencia.

“María Elena es ejemplo de amor por la tierra”, dijo Ziliotto ante la ovación de vecinos y autoridades. “Mientras algunos lo ven desde un escritorio, aquí se siente todos los días lo que significa la ausencia del agua”.


El río que Mendoza secó… y La Pampa no olvida

En ese escenario agreste, rodeado de jarillas y viento, Ziliotto volvió a poner el dedo en la llaga: el reclamo por el Atuel.
“Nos dicen que peleamos por pelear. No: estamos defendiendo la vida”, disparó. “Esto no es un capricho político. Es una lucha innegociable que debemos mantener en el tiempo. Porque sin agua no hay futuro”.

El gobernador recordó que el corte del río —una vieja herida abierta desde 1947, cuando Mendoza cerró unilateralmente el cauce— condenó a generaciones enteras de pampeanos. “Es la muestra más clara de una injusticia ambiental. Pero también, de nuestra perseverancia”, sostuvo.


El Estado presente… donde el mercado no llega

Ziliotto aprovechó la ocasión para dejar un mensaje con destino claro: “Aquí se nota cuando el Estado está y cuando no. Porque el mercado no llega hasta estos lugares, ni le interesa llegar. Por eso el Estado debe estar, al lado de la gente, construyendo igualdad y futuro”.

El mandatario anunció que Vialidad Provincial intervendrá para reparar o reemplazar el puente La Puntilla, y también para facilitar el cruce del río en el puesto de María Elena Zúñiga, una demanda que la comunidad arrastra hace años.


Una historia de lucha centenaria

Cada 21 de octubre, La Pampa recuerda el Día de la Reafirmación de los Derechos Pampeanos sobre la cuenca del río Atuel, una fecha que no nació de la nada: en 1909, con la creación de la Colonia Agrícola Butaló, comenzó el sueño del riego pampeano.
Pero décadas después, el complejo de diques Los Nihuiles, construido por Mendoza, secó lo que antes era vida. Desde entonces, el oeste sufre.

En 2020, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó a Mendoza liberar un caudal mínimo de 3,2 metros cúbicos por segundo. Pero, cuatro años después, la provincia vecina sigue mirando para otro lado.

Mientras tanto, La Pampa mantiene viva la llama del reclamo. “Este no es un tema de gobiernos, es una causa popular”, remató Ziliotto. “Y si hay algo que no se negocia, es el agua de nuestros ríos”.